Soy de extremos, eso está claro. Aristóteles no va conmigo y el punto medio no es, para mí, más que un personaje de ficción. No es que me guste serlo, no es voluntario, lo prometo. El caso es que siempre estoy echando el freno o descontrolada perdida, lo que es un estrés, para qué engañarnos.
Está una tan feliz haciéndose la dura, o más bien siendo realmente dura (puedo ser muy insensible). Hasta que piensa "Oye, pues a lo mejor me estoy colando, voy a intentar sentir cosas" y pum, todo el día con la baba caída. Y por si fuera poco mi mente está dividida en dos: Una parte que está encantada con las flores y las mariposas y otra que se ríe de la una y piensa que todo son manipulaciones del cerebro y las hormonas. Total, que mi vida es una fiesta (para variar). Si pudiera pensar solo una cosa pasaría del tema, pero la yo del futuro odiaría a la yo actual por estropearlo todo, y la segunda futura yo odiaría a la yo futura primera por ser tan sensiblera.
Creo que este breve texto refleja lo organizada que está mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario