Sé perfectamente lo que es. Conozco esa sensación, la situación es diferente, pero la sensación es la misma. Es poner todos tus esfuerzos en ello, es ir cada día con una idea nueva, con otra estrategia, pero sobretodo es fracasar intento tras intento. Lo intentas una y otra vez, investigas, buscas una solución, pero después ellos no se dan cuenta, no lo valoran. Tienes ganas de rendirte continuamente, pero no eres capaz, y no es tu culpa, porque no es fácil renunciar a aquello en lo que crees, cerrarle la puerta a algo que puede hacerte tan feliz. Así que vuelves a echarle ganas, a hacer cosas sin esperar que funcionen, por propia costumbre, como una rutina. No quieres dejar de intentarlo porque es lo único en lo que confías.
Y quizás el día que menos te lo esperes obtengas un resultado.
O quizás se te haga trizas el corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario