martes, 6 de diciembre de 2011

Visitas tan deseadas como un embarazo a los 14.

Ahora mismo hay en mi salón un matrimonio la mar de simpático pero muy muy muy cansino en mi salón. 
Como de costumbre han venido a recoger a su hijo, que da la casualidad de que es el amigo de mi hermano.
Como de costumbre mis padres les han ofrecido una cerveza.
Como de costumbre ellos han aceptado.
Llevan ahí setecientas horas y yo tengo hambre y sueño, y si yo estoy así, imagínate tú la guiri. Me he metido en la ducha por lo menos 15 minutos y siguen ahí. En este momento desearía que viniese Doraemon con un invento para echar a visitas no deseadas porque los hache ocho del todo.
Menos mal que ya se están yendo, pero el niño no se quiere ir a su casa ¡niño, que tengo sueño! 
Y por fin oigo la puerta de la calle, espero que sean felices en su dulce hogar.

PD: Ahora no se va a lipa, hay que ir al náutico.

1 comentario:

  1. ajajajajajajaja ya lo he visto es que justo cuando lo he leído has puesto otra entrada!! jajajajajajaja al nautico del tirii!

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