domingo, 6 de noviembre de 2011

Locuras y amor.

-Todo el mundo alguna vez en su vida siente que tiene que hacer algo sin saber el por que. Algunos lo llaman corazonada, otros destino, subconsciente, es algo que simplemente se te viene a la cabeza.- se paró para mirarle. 


Él le correspondió con una mirada vacía, no vio ni odio, ni repulsión, ni siquiera atención. Le dio igual, ya no iba a huir más, estaba allí para decirlo todo de una vez. Solo cuando terminase se marcharía, aunque él no contestase, aunque todo siguiese tan frío como siempre.


-Mira, yo solo quiero saber por que todo se acabó antes de empezar, quiero saber que hice mal o simplemente que me perdones. Pero por favor, no hagas como si nunca hubiese pasado nada entre tu y yo, porque solo será una gran mentira.- seguía sin escucharla, o al menos no parecía hacerlo.- Estoy harta de hablar sola ¿sabes? Tenía miedo de hablar contigo por esto, porque significo tan poco para ti que ni siquiera me ves, ni me escuchas.


Rompió a llorar y fue alejándose de él lentamente. No volvió a mirarle, no quería volver a ver esos ojos vacíos.  Se controló para no gritarle lo mucho que lo odiaba y quedar como una niña chica, pero ya le daba igual así que se lo dijo.


-¡Te odio, te odio, te odio!


Y de repente algo le agarró por el hombro y la abrazó, al instante ella reconoció su olor. Intentó liberarse, no, no quería que la tocase, ya no quería perdonarle.


-Media hora, solo dame media hora, si quieres luego puedes odiarme, pero dame media hora contigo.- le susurró al oído y ella se rindió como tantas otras veces. 


Media hora no era tanto tiempo. Asintió. Él le seco las lágrimas y le tapó los ojos.


-Confía en mi.- le dijo él


Caminaron un rato, ella con los ojos tapados y él guiándola para que no tropezase. Se pararon y entonces le  destapó los ojos. Era aquel lugar, su escondite del mundo, su lugar, ese sitio donde se habían escondido aquel día.


A la chica se le quedó cara de asombro, él la abrazó.


-Te quiero.- dijo el muchacho.


-Solo eso, solo tenías que decir eso.


Se acercaron hasta verse dobles y se besaron.


Fin.


Esto no es una historia real. Si lo fuese la chica nunca habría ido a hablar con el chico, si lo hubiese hecho él nunca habría corrido a recuperarla y si él la hubiese llevado a aquel lugar algo habría salido mal después.

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